Sexologa Clinica

Sexologa Clinica
Psicoterapeuta.

miércoles, 21 de junio de 2017

Conviértete en la Diosa del sexo oral.

El sexo oral es, sin duda, una de las experiencias más placenteras para hacer con tu chico, así que la próxima vez que estés con él, queremos que tengas la noche (o día) más explosiva.  Te digo lo que deberías hacer para ser una diosa del sexo oral.
1. La higiene es básica. Queremos dejar claro algo: No se trata del peligro de que infectes la boca de algo, al contrario, debes tener cuidado de no hacerlo a órganos sexuales, pues la boca puede ser fuente de infecciones. Además, se nota cuando no se lavan correctamente sus partes, así que hazlo de la forma adecuada, pues si están bien aseados, los órganos sexuales tienen una forma de autolimpiarse a través de los fluidos naturales.
2. Hazlo sin asco. Se nota fácilmente cuando no te gusta, y a ti no te gustaría ver una cara de desagrado de parte de él, ¿o sí? Así que si tomaste la decisión de hacerle sexo oral a tu chico o que él te lo haga a ti, tienes que estar preparada para lo que viene y aprender a disfrutarlo, ¡te llevará al cielo!
3. No hay olores malos. Toma en cuenta eso, pero si simplemente el olor a órganos sexuales te desagrada, ¿qué tal si empiezan todo en la ducha? Así, disimularán el olor que te impide hacerlo tan seguido como quisieran.
4. Hazlo sin miedo. Si tienes unas ganas incontrolables de tener sexo oral, no temas en decirle a tu galán y en lo que va a pensar, a los hombres les encanta (es más, les excita) que tomes la iniciativa.
5. No utilices los dientes. La técnica correcta del sexo oral indica utilizar de tu boca solamente lengua y labios, no los dientes, pues con una mordida puedes lastimar a tu pareja.
6. Haz los movimientos correctos. A ellos les encanta que los estimules con la punta de la lengua y con movimientos de arriba a abajo o circulares. Prueba éstos en el frenillo del glande.
7. Utiliza también las manos. No porque sea “oral”, sólo se hace con la boca. Empieza a estimularlo con la mano, así se “prenderá” más rápido. Después hazlo con boca y mano al mismo tiempo, ¡ya verás los resultados!
8. Conviértete en la guía. Marca el camino para llegar al “cielo”, así que si tú estás dando sexo oral a tu chico, pregúntale sobre la velocidad, si le está gustando, si así está bien, si quiere más presión, menos presión, más rápido, más lento, porque cada hombre es diferente. Si están al revés, también puedes decirle cómo hacerle para que sientas placer al 100%.
9. Al untar cosas al pene. Si decidiste sorprenderlo con algún alimento o sabor, ¡qué delicia!, pero no olvides lavarlo bien si es que deciden tener penetración después, pues los azúcares pueden provocarte una infección vaginal y las grasas pueden romper un condón.
10. La mejor postura. Lo más sencillo siempre es lo mejor, así que él acostado boca arriba y tú inclinada sobre el pene, así tienes todo el control y te puedes quitar en el momento que quieras. Si eres más experimentada, ¿qué tal un 69?, en donde él te hace sexo oral y tú lo haces al mismo tiempo.
11. Domina la lengua. Todo el placer vine de este órgano, por lo que puedes practicar con unos ricos besos con tu chico o frente al espejo fíjate cómo estás poniendo la lengua.
12. No es muy seguro contra enfermedades. ¿Por qué lo decimos?  Mucha gente cree que es una práctica súper segura, pero hay que tener cuidado cuando es una pareja con la que no tenemos suficiente confianza, porque si tuvieras una lesión dentro de tu boca por la que pueda entrar un virus, también te puedes contagiar de infecciones de transmisión sexual, así que toma en cuenta algo: Si tú no tendrías coito sin condón, tampoco deberías tener sexo oral sin condón.
13.  No hay riesgo de embarazo. Si tragas el semen, no quedas embarazada, es un viejo mito y el sistema digestivo no tiene nada que ver con los órganos sexuales y reproductivos.
14. El semen no es dañino. Si creías que provoca alguna alteración en el organismo de las mujeres, te equivocas. Queremos que sepas que:
– NO engorda, pues hay quienes creen que es hipercalórico y que tiene gran cantidad de proteína. El semen es en su inmensa mayoría pura agua.
– NO es un complemento alimenticio. Puedes tragarte medio litro de semen y no te va servir para nada: es cero nutritivo.
– NO tiene efectos en la piel. Aquí hay de dos: que provoca problemas o de plano que si te lo pones en la cara hace que te mejore, pero lamentamos decirte que no existe ninguna de las dos.
– NO cambia de sabor y color con los alimentos. Tu chico puede haber tomado mucha cerveza, comido piña, sandía o chocolate, y eso no va a alterar el semen.

martes, 20 de junio de 2017

Yo puedo cambiar

Hoy por fin me siento libre de emociones que me mantenían estancada a un pasado que ya no quiero repetir, es triste cometer siempre lo mismo errores, atraer persona a tu vida que reviven los mismo problemas y dificultades de siempre.

Hoy he decidido pararme frente al espejo y enfrentarme a mi mayor miedo mis emociones, este torbellino de culpa que me hace revivir la misma historia, cuantas veces fui rechazada, cuantas personas me depreciaron sin saber el motivo. Me sentía tan herida que ya no podía mirarme a los ojos, hace tanto que no disfrutaba de mi compañía tenia miedo a estar a sola conmigo mismo. Me puse frente al espejo y después de muchos años me mire y comprendí, que era yo misma la que se rechazaba, no me aceptaba, tenia tanto miedo de ser realmente yo, que cada día usaba una nueva careta hasta el punto de perder mi identidad, sentí que un escalofrió recorría mi cuerpo; como fui capaz de hacerme tanto daño, como he puesto mi vida en manos de otros esperando a que me hicieran feliz. Me he descuidado tanto, me he dejado de dar amor.
Pero hoy me comprometo conmigo misma a recuperar mi vida, soy responsable de mi felicidad, voy a enamorarme de mi cada día, quiero sanar viejas heridas y dedicarme a mi. Soy responsable de mi vida, la capitana del barco de mi porvenir, se donde quiero ir y también el camino que debo transitar...
Es el momento de hacerme cargo de mi vida y conquistar mi libertad.
Yo puedo cambiar...
Como triunfar superando un fracaso.
Clarys De la Cruz

lunes, 19 de junio de 2017

Como controlar la eyaculacion

La eyaculación pareciera el único fin del acto sexual. Para muchos hombres tener un round sin ese exitoso ‘final’ nulifica el encuentro.
controla_eyaculacionesNo se diga cuando este ‘se adelanta’ y tú ya llegaste al Nirvana cuando ella apenas estaba calentando sus motores. Su cara lo dice todo ‘Um, ¿ya acabaste?’. Casi la mitad de los hombres sobre la tierra tienen problemas para controlar su impulso eyaculatorio. ¿Y si te vuelve a pasar? Acá las respuestas.
Tiempo y control. Mapa de un eyaculador
Eyacular representa una serie de tareas para tu cuerpo. Tu pene no es un ente autónomo que se porta según su ánimo. Porque de hecho orgasmar y eyacular son dos procesos fisiológicos distintos. Aunque te has acostumbrado a vivirlos simultáneos. Por lo mismo, cuando tu eyaculación llega tórrida y con prisa, apenas puedes percibir la sensación del clímax. No se diga de los juegos, las caricias y de ciertas prácticas como el sexo oral, que sabes que podrían apurar más tu momento de expulsión.
Casi todos se preguntan cuántos minutos deberían estar en el ‘entra-sale’ para no considerarse eyaculadores precoces. Nadie quiere tener ese mote. Pero no todo es tiempo.
Vamos por partes
Más allá de los dos o tres minutos que antaño algunos autores marcaban como el límite a rebasar para no entrar en el grupo de la EP, las más recientes investigaciones como las del Dr. John Dean, médico sexólogo y presidente de la Sociedad Internacional de Medicina Sexual, indican que la combinación de tiempo y control representan el verdadero diagnóstico.
Es decir, tú puedes durar seis, ocho o más minutos pero si cada segundo lo vives con angustia, tienes que acudir a todo tipo de pensamientos que te enfríen, luchas, al grado de no poder disfrutar de la contienda ya que sientes que ahí viene y no quieres, también estamos hablando de eyaculación precoz. Por el contrario, si un hombre eyacula en pocos minutos pero el proceso es gozoso, no tiene que lidiar porque se siente en control aunque la duración sea de pocos minutos y además -si tanto para él como para su pareja- dicho tiempo es suficiente y eficiente en términos físicos y emocionales, no puede considerarse una disfunción sexual.
¿Por qué da EP?
Mucho se ha discutido y se sigue investigando pero hay dos razones de mayor aceptación médica. La primera y más común se debe a una herencia de tus viejos (o aún presentes) hábitos masturbatorios. No te pido que quites la mano de ahí, autoerotizarse es necesario e importantísimo. Pero justo en ambos términos está la diferencia.
Ya te vi de adolescente (como todos), descubriendo la extraordinaria sensación de estimular tus genitales. Pero claro, la sociedad te enseñó que era algo pecaminoso o sucio y había que hacerlo con prisa, con una sensación de culpa y con un dejo posterior de ‘aquí no pasó nada’. Seguro no tenías muchos espacios privados en casa, así que eso instaba a que fuera un acto express. Tu técnica se basó en tirar y tirar del pene a toda velocidad y eyacular del mismo modo, “rapidito porque ahí viene mi mamá”. Te acostumbraste a hacerlo en un dos por tres sin siquiera reconocer las sensaciones, esto actuó en tu detrimento: tu cerebro no identifica si estás solo o con una mujer y se entrenó para tener una respuesta de eyaculatoria pronta. Es un reflejo y tú lo condicionaste así.
Deja de masturbarte y comienza a autoerotizarte. Comienza por acariciar tu pene, una vez erecto, desde la base del tronco, sube poco a poco acariciando, de verdad, pasando los dedos suavemente y aumentando la presión pero no jales de él. Deja hasta el final el glande, una vez que notes lo mucho que puedes sentir en el tronco, pasa igualmente los dedos como una caricia alrededor de la corona del glande, sube hasta que dar ligeras presiones. Ahora sí pasa la mano completa, sin presionar ni tirar por todo el cuerpo del pene, sube la intensidad. Ejerce más presión y tira suavemente. Para entonces, tu pene está tan sensibilizado que no necesitarán darle de tirones. Usa un lubricante con base de agua.
Plan de control 
Masturbarse consiste en manipular los genitales en tanto la autoerotización consiste en estimularse, en distintas zonas en todo el cuerpo; en darse el tiempo. Cuando lo hagas, educa tu impulso eyaculatorio. Es decir, cuando sientas que estás cerca, detente, respira, enfócate en otros estímulos, sostén los músculos pélvicos (aprieta tus nalgas y eleva la cadera) y continúa. Hazlo un par de veces hasta que te permitas llegar al orgasmo-eyaculación. Tú mismo irás sintiendo cómo cada vez tienes un record mayor.
Asimismo, al orinar, de vez en cuando, deja salir un poco de orina, aprieta para detener la salida de la misma, sostén un par de segundos y continúa, repite. Hazlo un par de veces al menos cada tercer día. Poco a poco irás controlando más y lo notarás.
Aplícate con ella
Si tienes una pareja estable, sus encuentros pueden ser la mejor escuela para re educar a tu cerebro. El plan requiere de mucha colaboración y compromiso pero los resultados hablarán por sí mismos. Consta de cuatro semanas.
1ª Semana. Al menos durante cuatro días, deben tener un encuentro puramente erótico. Deberán tocarse, estimularse, besarse en todo el cuerpo salvo los genitales. Eso le quitará carga al falocentrismo en el que viven. Sean creativos.
2ª semana. Lo mismo pero integran estimulación genital. Durante los primero tres días no debes terminar. Cuando te sientas cerca de eyacular o ella lo detecte vayan hacia otros puntos erógenos. A partir del cuarto día ya puedes comenzar a eyacular. Se hace lo mismo pero esta vez sí llegas, procurando alargarlo el mayor tiempo posible.
3ª semana. Se hace todo lo anterior pero esta vez tengan relaciones coitales. Ella debe colocarse encima de ti y penetrarse. Después de un lapso pequeño, retirar tu pene, esperar, permitirte respirar y recomenzar. Es muy probable que tengas deseos de eyacular en la segunda penetración, no te angusties si sucede, puede ser un reflejo. Conforme pasen los días procuren que no suceda y tras tres días lleguen al menos a cinco penetraciones interrumpidas.
4ª semana. Consiste en tratar de lograr una relación sexual sin interrumpir hasta que haya eyaculación lo más duradera posible integrando la estimulación integral.
Desde tus cables
La segunda causa no depende tanto de ti. Te explico. Dentro de tu cerebro hay una estructura llamada núcleo paragigantocelular, que es el regulador de la eyaculación o activador de control. Este núcleo depende de serotonina, un neurotransmisor, o sea una sustancia que permite que las neuronas se comuniquen y se envíen la orden de ‘controla, aguanta tantito’ o ‘¡Ya! Manda la señal para que eyacule’. La serotonina es la sustancia responsable. Justo dentro del núcleo paragigantocelular hay receptores y hay tres fundamentales en la eyaculación precoz: el 5HT1A, 5HT1B, 5HT2C.
Entre las neuronas se envían serotonina y estos receptores van a frenar la liberación de esta sustancia para permitir control. Cuando el 5HT1B se activa, frena la liberación de serotonina y el 5HT2C cuando recibe la cantidad adecuada de serotonina va a mandar la señal de control.
Si los receptores no funcionan correctamente las neuronas no podrán comunicarse para que se envíe control a nivel espinal, o sea hacia los genitales. Eso pasa en los eyaculadores precoces, no hay una comunicación adecuada mediada por los receptores. La recaptación de la serotonina no es óptima. Entonces eyacular se convierte en un reflejo imposible de controlar, como un estornudo. Según el Dr. Marcel Waldinger, esto es genético.

Como hacer un buen sexo oral

El sexo oral parece estar de moda, aunque siempre haya existido. Y puestos a ello, una nunca sabe si se queda corta o se pasa. ¿Dónde está el punto medio para hacer una buena felación?
Antes de nada conviene advertir que nadie, sea hombre o mujer, está obligado a dar o recibir sexo oral si eso no le agrada, no le apetece o le parece repugnante.
Tampoco está de más señalar que cuando alguien desea recibir sexo oral, lo mínimo que puede hacer por su pareja es mantener una adecuada higiene de la zona. No se trata de utilizar productos extraños para ello, basta con utilizar a diario el agua y el jabón, sobre todo, instantes antes de tener la relación, y más aún después de haber pasado toda una jornada laboral en activo..
Con frecuencia, el estímulo que la felación proporciona al pene es menos intenso y eficaz que el proporcionado por otros medios. Si hubiera que hacer una lista de estímulos efectivos para el pene de menos intenso a más, la clasificación sería: boca/lengua, vagina, ano, mano. Eso significa que muchos hombres, salvo que estén especialmente excitados por la razón que sea, necesitarán un tiempo mayor de estímulo para ser llevados al orgasmo por este método que por cualquier otro..
Para realizar una felación conviene no olvidar las zonas que son más sensibles en el pene: el glande y, sobre todo, el frenillo. Y lo que conviene olvidar es esa imagen difundida por las películas pornográficas donde la chica introduce el pene en su boca hasta llenarla por completo y hacerlo llegar hasta la garganta. Eso es muy vistoso en la pantalla, pero puede ser desagradable para la mujer (aunque a la que le guste…, adelante), nauseoso, y, por si fuera poco, no añade nada excitante al estímulo que recibe el pene..
Al tener que estimular sobre todo el frenillo para excitar al hombre y llevarlo al orgasmo, hay que tener en cuenta el tipo de acción que hay que aplicar para conseguirlo con la mayor eficacia posible.
Si el hombre no tiene su pene mutilado (circuncisión), puede retraerse el prepucio para proporcionar un estímulo más directo, pero no es imprescindible. También se puede iniciar una buena felación estimulando la zona con el prepucio colocado en su sitio. Habrá ocasión para que este se retraiga espontáneamente o bajo la hábil acción de la felatriz.
No es necesario, ni aconsejable, intentar llevar al hombre al orgasmo desde el primer momento. Puede comenzarse con caricias suaves, destinadas a elevar la excitación para añadir complejidad al estímulo con el paso del tiempo. Sin embargo, no hay que olvidar que el cuerpo del pene no proporciona estímulo alguno a los hombres. Se puede besar el glande, incluso el frenillo, lamer con la lengua con una acción similar a la de chupar un helado, o introducir esa zona en la boca para que reciba el estímulo del aro formado por los labios y su continuidad constituida por la lengua y el paladar superior.
Dentro de ese canal formado por el paladar y la lengua, la chica puede realizar movimientos de coito que estimulen la zona del mismo modo que lo haría una vagina. Hay que saber que la lengua ejerce una presión más útil sobre el frenillo que el paladar y, bastante más, que los carrillos. Alternar ese movimiento con las caricias anteriores añadirá excitación al momento.
Conforme el chico se va animando puede sentir la tentación de agarrar la cabeza de la chica y realizar movimientos de coito dentro de la boca de ella, o mover la cabeza de la chica para lograr la misma clase de movimiento. Es un error. Porque los chicos no controlan así la profundidad de la penetración y la chica puede atragantarse con facilidad. Si el chico quiere que se le practique una felación ha elegido un papel pasivo, debe dejarse hacer; lo que significa que el control lo tiene ella. Déjala hacer.
Con frecuencia, los avances y retrocesos que la chica hace con ese canal formado por los labios la lengua y el paladar no son un estímulo suficiente para que los chicos se exciten o lleguen al orgasmo. Conviene no olvidar que puede añadirse a ese canal, el formado por la mano. De ese modo combinado, aumenta la longitud del canal estimulante y se ejerce el estímulo más efectivo para el pene. Otras veces se trata de alternar los estímulos proporcionados por la lengua y la boca con los de la mano. No olvidar tampoco que hay hombres que son incapaces de terminar sólo con el estímulo oral y necesitan que en los momentos finales de la felación la actividad se ejerza exclusivamente con la mano.
A esas acciones puede añadirse la de las caricias sobre los testículos y el ano. Pero tal cosa debe negociarse de antemano porque hay chicos a los que las caricias en los testículos no les dice nada o les molesta el estímulo del ano. Para hacer esto último con eficacia, sería aconsejable disponer de un preservativo en el dedo, lo que permite una caricia más suave e, incluso, penetrar el ano y ejercer una acción simultanea de masaje sobre la próstata.
La postura en la que se realiza la felación es importante. Todo lo que se ha dicho hasta aquí puede hacerse de un modo más o menos espontáneo si él está de pie y ella arrodillada. Sin embargo, esta disposición puede ser frustrante para los chicos, que desearían no tener que estar pendientes del tono muscular de sus piernas y disfrutar de las caricias sin temor a caerse por relajarse demasiado, y humillante para las chicas, que pueden sentirse como esclavizadas en esa postura (aunque eso no le pase a todas). La mejor manera de que un chico disfrute más de la felación es sentado o acostado boca arriba. La chica debe buscar siempre la postura donde pueda acoplar sin complicaciones la lengua al frenillo del chico, porque el paladar no ejerce el mismo tipo de acción.
Algo que conviene acordar antes de comenzar es qué se va a hacer con el semen cuando el chico llegue al orgasmo. Es posible que a la chica no le satisfaga demasiado recibirlo en su boca. Entonces él deberá avisar cuando esté llegando al orgasmo para que ella extraiga el pene de su boca y continúe el estímulo sólo con la mano. El lugar donde caiga el semen es algo que también convendrá tener previamente acordado.
Si a la chica no le importa recibir el semen en su boca, no hay problema. Puede tragárselo si quiere (un semen sano es un producto limpio y estéril), aunque eso ni quita ni añade placer al chico; sólo demuestra una mayor proximidad física y una mayor comunión emocional entre ambos. Pero es posible que no le apetezca tragárselo, o sí lo desee y tenga sus prevenciones en hacerlo. No pasa nada. Basta con tener la prevención de tener a mano unos pañuelos de papel o una toallita y escupir ahí el semen (levantarse corriendo para escupirlo en el WC es algo muy frío y desolador, no lo hagas). Un buen trago de agua y ya está.
El semen tiene un sabor alcalino, como la tiza, y un olor que algunos asemejan al de la tierra mojada o al de lejía disuelta. Parece que la intensidad del sabor depende del tipo de nutrición del hombre. Suele ser más suave y “dulce” cuanta más frutas y hortalizas se consuman, sobre todo tomates.