Sexologa Clinica

Sexologa Clinica
Psicoterapeuta.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Te atreves a trabajar tu erotismo?

El psicoerotismo es un arte que ayuda a fomentar nuestro placer y a mejorar nuestras relaciones sexuales. El conocimiento de nuestro propio cuerpo es la principal herramienta para activar nuestro yo más erótico.

psicoerotismo

La erótica está vinculada de forma inevitable a cada cultura y a su forma de percibir el mundo. Así que nuestras relaciones afectivas y sexuales se ven afectadas por ese modelo cultural externo a nosotros que decide qué es lo normal y qué no, adecuado o inadecuado, y que nos plantea límites y nos prohíbe o normaliza ciertas conductas. Pocas veces nos cuestionamos este modelo, pero es importante ser consciente de ello para poder liberarnos de las trabas que nos imponen desde fuera y vivir nuestra sexualidad de una forma más saludable.

El psicoerotismo es un arte que ayuda a fomentar nuestro placer y a mejorar nuestras relaciones sexuales, ya sean, o no, en pareja. No es lo mismo salir a dar un paseo en el que disfrutemos de las diferentes sensaciones que nos puede proporcionar ese trayecto, como pueden ser olores, imágenes, sonidos… que salir a la carrera para llegar cuanto antes a la meta. Con la sexualidad y la erótica sucede lo mismo.

La psicosexualidad femenina tiene muchas características propias. 

  • Gran sensibilidad corporal: Las caricias corporales en cualquier parte del cuerpo provocan en la mujer sensaciones muy satisfactorias que se extienden al resto de su cuerpo.
  • Cierta anestesia genital, especialmente vaginal:Se da en mujeres que no han tenido experiencia con sus genitales. El no haber jugado con ellos dificulta el conocimiento de sensaciones o puede tener connotaciones negativas que provoquen vaginismo.
  • Emocionabilidad: La mujer interioriza las sensaciones y las asocia a una emoción. De hecho, el encuentro sexual y el sentimiento amoroso suelen ir unidos.
  • Percepción sexual total del otro: Percibe un conjunto más que las partes.
  • Los sentidos no se circunscriben sólo al ámbito sexual: Se desarrollan en cualquier faceta de la vida cotidiana de la mujer.
  • Las fantasías sexuales se relacionan a menudo con lo romántico y sentimental, mientras que las genitales pueden verse reprimidas.
  • Cultivo del espacio erótico interior: La mujer tiende a que su experiencia sexual sea mantenida en la intimidad, clandestina, sin la exhibición que de ella puede hacer el hombre.

Una de las características más importantes de la erótica femenina, como hemos visto, es la corporalidad o globalidad. Nuestra percepción de las sensaciones corporales no se limita exclusivamente a lo sexual. Por eso te proponemos un ejercicio sencillo para trabajar tu psicoerotismo femenino. Con él podrás sensiblizarte corporalmente, y nos permitirá, a través de nuestro cuerpo, reconocer sensaciones, emociones, pensamientos o fantasías.

  • Busca un lugar tranquilo, con una temperatura agradable en el que puedas estar desnuda y cómoda.
  • Recorre tu cuerpo de la parte superior a la inferior, de la cabeza a los pies. Hazlo suavemente, el tacto de tus manos tiene que transmitirte la sensación de una pluma, con una presión muy suave.
  • Después recórrelo de las partes menos sexuales a las que consideres con más carga sexual.
  • Luego de la periferia al cuerpo, de las extremidades al centro del cuerpo.

De este modo, estamos trabajando de la globalidad a la genitalidad femenina. La idea es que te abandones mentalmente, no pienses en nada y te centres solamente en sentir tu cuerpo para distinguir cada una de las sensaciones, pensamientos o imágenes evocadas por el tacto. Este ejercicio de autosensibilización corporalpuedes hacerlo sola o en compañía de tu pareja y aumentará el autoconocimiento de tu cuerpo. ¿Te atreves?

jueves, 17 de septiembre de 2015

9 señales que indican que estás teniendo sexo en una mala postura

Estas mas pendiente, no te despiste? ¡¡¡error!!!
Si no consigues llegar al orgasmo, estás más preocupada de que se te vea tipín o de que no se te mueva ni un pelo mientras tienes sexo, algo está pasando con tu postura sexual. Todavía estás a tiempo de rectificar. ¡Te contamos cómo hacerlo!
9 señales que indican que estás teniendo sexo en una mala postura1. Estás haciendo algo que viste en una peli pero es muy incómodo
Sí, tenía buena pinta en el capítulo repetido de Gossip Girl que viste la semana pasada pero, en la realidad, te están dando calambres en la pierna derecha y no te sientes la pelvis.

2. Estás eligiendo tu postura según si se te ve tipín o no

Si tu preocupación principal es que se te vea delgada en esa posición, mal asunto. Además, si estás durmiendo con alguien que no te ve sexy en todas las posturas posibles, delgada o no, es que tienes un problema muy grande.

3. Probaste una postura y funcionó (ahora no)

Sin embargo, ahora no hay manera de que te haga llegar al orgasmo. No te emperres y prueba con otra.

4. No consigues tener un orgasmo

Si estás practicando sexo en una determinada postura pero nunca has llegado a tener un orgasmo así o, cuando lo has tenido, ha sido como escalar el Everest, cambia el chip.

5. No quieres despeinarte

Olvídate del tema. No tanto por la idea del pelo intacto sino porque se supone que estás teniendo sexo salvaje y tanto tu melena y tu maquillaje se suponen que tienen que acabar un poco a lo loco. ¿O no?

6. Siempre dejas que tu pareja elija la postura

Las probabilidades de que tu chico elija las posturas que te van a procurar más placer son bastantes escasas, más que nada porque no está dentro de tu cuerpo como para saber cuáles son. ¡Adelántate! Elige una postura que te dé mucho gusto. Te lo agradecerá, ya verás.
9 señales que indican que estás teniendo sexo en una mala postura7. La postura te hace desconectar del tema
Si la mayor parte del tiempo estás pensando en que tu pierna se dobla como las extremidades de la Barbie que tenías cuando eras pequeña, no va a haber forma humana de que llegues al clímax.

8. Tienes dolor

El sexo nunca debe ser doloroso, a no ser que estés practicando BDSM así que, si algo te duele, habla con tu ginecólogo. Incluso aunque no haya ningún problema, tu médico te puede recomendar posturas que funcionen mejor en tu cuerpo. Porque una postura no te haya ido bien, no quiere decir que tengas algo mal. ¡Ni mucho menos!

9. Estás teniendo contacto visual con alguien que no es tu chico

Si a través de las persianas estás viendo cómo la vecina del quinto hace la comida, estás a tiempo de hacer algunos reajustes.