Sexologa Clinica

Sexologa Clinica
Psicoterapeuta.

viernes, 29 de agosto de 2014

Que nada te impida tener placer sexual

Existen muchísimas circunstancias personales y del contexto que pudieran obstaculizar la meta de compartir sexualmente en pareja; Sin embargo,  si se sienten dispuestos y guiados por el impulso sexual para aventurarse hacia lo erótico, considera estos tips, que espero te sirvan para afrontar las condiciones sexuales más adversas:
Cuando se trata de la primera vez con un nuevo amor:
Intenta recrear y ofrecer aquellas movidas sexuales con las cuales te sientas segura y en control de la situación. También puede ayudarlos con la actividad coital, las posiciones sexuales en las que él esté arriba; por lo menos durante este tiempo permítele tomar el control del movimiento, mientras sigues imaginando el siguiente paso donde tú le ofrezcas otro truco erótico que sepas.
Si el encuentro coincide con el clímax de tu ciclo menstrual:
Siempre y cuando te sientas de ánimo, y los malestares no superen tu nivel de deseo sexual, pueden aprovechar el momento del baño, ya que constituye el mejor escenario para controlar posibles accidentes; sin embargo, la idea es que puedan mantener la acción de la cintura para arriba, para evitar desviar la atención hacia toda la actividad que mantiene tu útero.
También es cierto que muchas parejas aprovechan estos días para la actividad coital por el supuesto bajo riesgo de embarazos, pero recuerda que aún existe riesgo si la menstruación constituye el único “método anticonceptivo”.
Además, existe literatura que apoya la idea de mantenerse sobre la cama acomodados en la posición de la cuchara con una pierna tuya elevada, mientras él se ubica medio de rodillas y penetra desde atrás, en este caso para enfocar la atención en el movimiento. Coloca alguna toalla que sirva de base para reposar tu cuerpo.
Cuando tienes resaca:
Si el malestar se concentra en un fuerte dolor de cabeza, prueba experimentando un buen orgasmo; puedes optar por las posiciones sexuales donde te sientas sobre su pene dando la cara a sus pies, mas que vaivén trata de acoplar profundamente los genitales, generando roce directamente sobre tu clítoris con su pelvis y, si tu flexibilidad lo permite, trata de descender tu torso hasta pegar el pecho en sus piernas, estirando las tuyas hacia sus hombros.
Cuando no quieras estar cara a cara (al despertarnos, antes de cepillarnos, maquillaje estropeado):
Invítalo a probar la posición de la carretilla, acostándote boca abajo, elevando un poco tu pelvis; él puede sujetarte por las piernas, y penetrar desde atrás directamente tu vagina.


Dormin en cucharita es bueno para tu salud

Aunque muchas veces hemos hablado de que dormir en compañía no es lo mejor por todas las interrupciones que ocurren durante el sueño, un reciente análisis señala que podría traer más beneficios al cuerpo de lo que se cree.

El estudio dirigido por Wendy M. Troxel, profesora asistente de Psicología en la Universidad de Pittsburgh, señala que “los beneficios psicológicos son mayores a los costos de dormir con un compañero de sueño”.
Al dormir en “cucharita”, se promueven sentimientos de seguridad y protección en la pareja, esto disminuye los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Esa misma que te mantiene insomne por las noches y que activa la ansiedad de comer dulces.
Así mismo, dormir en cucharita (mucho más juntos), reduce la producción de citocinas, vinculadas con la inflamación, y estimula la producción de oxitocina, mejor conocida como la “hormona del amor”.
La investigación también reveló que las mujeres en relaciones estables tienden a dormir más rápido y mejor que las solteras, quienes se despiertan en medio del sueño con mayor frecuencia. Obvio que esto no aplica para cuando hace calor…

Hay que valorar a las mujeres

Luis Fernandez, actor, y escritor venezolano y esposo de Mimí Lazo, lanzó la campaña: “Salvemos a las mujeres”, mira lo acertado y hermoso que dice:
1. Alimentación correcta: Nadie vive de la brisa. Mujer vive de cariño. Dele en abundancia. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario, hablar con ellas es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Si su hombre no hace eso, busquese uno que lo haga.
2. Flores: También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.
3. Hábitat: La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las aten y las que se someten a la jaula pierden su ADN.
4. Respete la naturaleza: ¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Cásese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.
5. No restrinja su vanidad: Es propio de la mujer pintarse las uñas, los labios, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar zarcillos, comprarse muchos zapatos y carteras, pasar horas escogiendo ropa en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.
6. El cerebro femenino no es un mito: Mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted.
7. No haga sombra sobre ella: Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.
8. Acepte: Las mujeres también tienen luz propia y no dependen de un hombre para brillar.
Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, fastidiosa o complicada ES UN POBRE HOMBRE!!! Las Mujeres son una Bendición

jueves, 28 de agosto de 2014

Háblale y calientalo...

5 formas de conseguir un diálogo sexual perfecto
habla sucio
¿Él te pide que le susurres cosas sucias pero a ti te da pena? No te preocupes, aquí te decimos cómo lograr un dialogo sexual perfecto donde los dos se prendan, disfruten y tú dejes atrás la inhibición.
TOMA NOTA
  • No caigas en lo vulgar. No digas nada con lo que no te sientas cómoda, ni trates de copiar las palabras que usan las chicas que salen en las películas porno. En vez de decir frases sucias que no sientas, puedes usar un tono sexy como el de Thalía, seguro que lo prenderás al 100%
  • No te presiones. Si eres nueva en esto de susurrarle cosas pícaras o no llevas demasiado tiempo con tu pareja y no te sientes cómoda con la idea, no te presiones, tómatelo con calma. De hecho una buena forma de ir agarrando confianza es que practiques en voz alta frases sexys cuando estés sola, esto no sólo te quitará la vergüenza, también hará que vayas encontrando el tono perfecto para decirlas.
  • Utiliza las frases que sabes que le gustan. Si ya tienen un  buen tiempo como pareja es seguro que sepas qué frases lo prenden. Utiliza todo lo que sabes sobre sus gustos sexuales y preferencias y  díselas al oído. Usa palabras como: húmedo,  jugoso,  duro,  grande,  etc. Mientras más descriptiva seas es mejor.
  • Combina lo que dices con lo que haces. En plena sesión amorosa, interrumpe lo que estés haciendo para decirle lo que en minutos piensas hacerle. Con una actitud dominante y segura, anticípale lo que vas a hacerle, de seguro que le encantará.
  • Dale confianza. Decirle cosas como: “me gusta mucho que me hagas…” o “ese movimiento estuvo increíble…”,   es inyectarle confianza a tu pareja y decirle qué movimientos son los que más te gustan. Te aseguro no sólo se prenderá, sino que repetirá una y otra vez su mejor jugada.

Intenta hacerlo...

Nombre de la posición: El chinito.
Nivel de dificultad: Avanzado.
Habilidades requeridas: Elasticidad, equilibrio, fuerza pélvica.

 postura_sexual_favorita_mujeres
Esta postura se ve más complicada de lo que realmente es, pero como en todo, se vale experimentar e improvisar para que ese momento sea divertido, placentero e inolvidable…

El punto es que hagas de tus noches un momento diferente y excitante.

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Primero, ambos deben sentarse uno frente al otro ¡mirándose! (Idealmente háganlo a la mitad de la cama para que tengan espacio suficiente para moverse) Entonces entrelacen las piernas de tal forma que las de ella queden por fuera, rodeando el cuerpo de su pareja.

Cuando estén los suficientemente pegados inicien la penetración. Para mantener el equilibrio, apóyense con los brazos.

También pueden sujetarse de los muslos y moverse suavemente hacia arriba y hacia abajo. No olviden comentarnos, ¿qué les pareció?

Vale la pena hacer un trio

Difícil pregunta si vale la pena o no probar un trío, porque para algunas personas requetevale la pena probar y para otras es un desastre total.
Tiene mucho que ver con cuán seguro uno está de que realmente quiere vivir una experiencia versus que solo disfrute imaginar cómo sería tal experiencia. Y esa es un área muy difícil, donde la persona tiene que llegar a una determinación.
Más allá de eso, si uno en verdad quiere experimentar algo, hay que tener en cuenta que los tríos son complejos. Si entre dos personas ya es complicado de por sí, acá estamos agregando un tercero que no es una persona principal en la relación de pareja, pero que obviamente se merece todo el respeto y toda la consideración. Y ese tercero va a traer un montón de cosas externas con las que hay que tratar.
En caso de avanzar, tiene que estar previamente negociado; tiene que saberse bien qué es lo que se va a esperar; hay que tener un plan A, un plan B y un plan C. Si las cosas no salen como imaginaban y si tal situación a mitad de camino no es como pensaban, ¿cómo van a reaccionar?
Todo eso tiene que estar previamente analizado, discutido y negociado. Y, aún así, a menudo es muy difícil. Para la gran mayoría de las personas no termina siendo algo favorable porque impacta en la relación de pareja y muchas personas no pueden sobrepasar los celos, o lo extraño que les pareció, o que tal vez a uno le gustó más, o lo que fuera.
Pero para otras personas funciona maravillosamente. Entonces, ¿quién soy yo para decir qué está bien y qué está mal? Si les gusta, entonces está bien. Pero, ojo: hay que saber que muchas veces no funciona y que es un riesgo grande que se toma en términos de mantener la integridad de la pareja. Es complicadito.


Eres feliz en la cama?

La insatisfacción sexual puede ocasionar un gran impacto en la dinámica de pareja. ¿Qué hacer para resolver este inconveniente?

pareja en la cama
Se puede amar a una persona, pero no satisfacerla sexualmente. Esta falta de armonía en amor y sexo, lejos de ser una rareza, resulta más común de lo que uno cree.
Hay encuestas que se enfocan en este aspecto. Un estudio realizado en México, dio a conocer que cuatro de diez mujeres del país azteca no se sienten satisfechas con su vida sexual. Asimismo, una investigación presentada en Francia mostró, el mes pasado, que los países con mayor insatisfacción sexual son Japón, Malasia, Taiwán, Corea del Sur y China. En Japón, por ejemplo, más de la mitad de personas asegura no estar conforme en la cama.
Por otra parte, según el Informe Durex de Bienestar Sexual, solo tres de cada diez mujeres alcanza el orgasmo en todas las relaciones sexuales. En cambio, el 63% de hombres sí llega al clímax. Asimismo, un estudio de la Universidad de Columbia arrojó que el 54% de mujeres que participó en una encuesta admitió haber fingido el orgasmo al menos una vez en su vida.
MOTIVOS ESCONDIDOS
Las evidencias mostradas en las líneas previas nos dejan la sensación de estar frente a un problema serio. Sin embargo, antes de buscar soluciones, resulta importante tratar de entender por qué las personas no están conformes sexualmente. ¿Qué razones hay detrás de este escenario?

El principal motivo: el egoísmo del varón. En tal sentido, las cifras de Durex reflejan muy bien la asimetría entre los orgasmos masculinos y los femeninos: ellos llegan al clímax más que ellas. Esto se debe a que la mujer necesita más tiempo para excitarse y estar lista para el orgasmo. Requiere, por lo menos, cinco minutos.
La insatisfacción se acumula y se puede hacer intolerable cuando no alcanzar el clímax se hace una costumbre. Una mala costumbre, dicho sea de paso.
Otra causa de infelicidad sexual está vinculada al estrés. “Sí, el estrés laboral mata tu libido. En una época solo quería llegar a casa y dormir. Mientras dormía, según mi esposa, soñaba con mi trabajo, hablaba. Fue preocupante”, cuenta Ricardo (43).
En efecto, las exigencias de la vida moderna provocan que las personas experimenten niveles de estrés realmente altos, a tal punto que se desbordan y afectan otras dimensiones humanas. En este caso, la capacidad de disfrutar el sexo.
Otra razón para no sentirse feliz sexualmente es tener una pareja poco dispuesta a complacer. “A mi enamorada no le gusta hacerme sexo oral. Es muy fría y convencional, lo cual no es de mi agrado”, se queja Edward (29).
Asimismo, un factor influyente es tener algún tipo de patología que impida tener una vida sexual plena, tales como dolor crónico genital, eyaculación precoz, disfunción eréctil, anorgasmia, cáncer, entre otras.
Existen diversas causas, pero la recomendación es una sola: dialogue con su pareja. Es el punto cero para buscar soluciones. “¿Cómo vamos a saber qué hacemos mal si no nos dicen? ¿Cómo queremos mejorar si no hablamos de lo que nos molesta? Hay que ser francos con nuestra pareja. Si realmente hay amor y confianza, se podrá salir adelante”, afirma Dalia (35).
DATOS
La rutina es uno de los principales enemigos de la felicidad sexual. Encuentros amatorios sin creatividad suelen derivar en la falta de interés y, en casos más serios, en infidelidad. La consigna: innovar constantemente.
La baja autoestima también es un factor para tomar en cuenta. Considerarse viejo, poco atractivo, subido de peso, en fin, puede mermar el deseo sexual.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Cómo son ellos en la cama, se acuerdo a su personalidad

Hay hombres tímidos y hombres avasallantes. Algunos exigen “actitud” y otros disfrutan de dominar. ¿Son iguales en su vida cotidiana que bajo las sábanas? ¿Hay indicios para reconocer a un buen amante? ¿Y de cuáles conviene escapar? Charlamos con un especialista en el misterioso actuar masculino.
¿Cambia la actitud de los hombres en la cama, según su personalidad?
En algunos casos sí y en otros no. Algunas personalidades repiten en el espacio de la cama el comportamiento que tienen fuera de ella. Por ejemplo, hay hombres solitarios que buscan, cuando tienen relaciones, algún tipo de contacto pero sin mucho despliegue. Así como son en la vida lo van a ser también en el sexo. Lo mismo sucede con las personalidades desconfiadas: son así en distintos ámbitos y también van a desconfiar cuando hagan el amor. En estos dos tipos de personalidades hay cierto patrón que se repite dentro y fuera de la cama.
¿Y en qué casos son distintos?
Eso es bien típico en los hombres histriónicos o expansivos, que son los que tradicionalmente se dice: “calientan la pava, pero a la hora de tomar el mate… No pasa nada”. Lo que vemos fuera de la cama es un gran despliegue y generan muchas fantasías. Pero, cuando entramos en el espacio de la intimidad, no están a la altura de todo lo que prometieron. También pasa en los sujetos fanfarrones. Muchas veces, con el fin de conquistar a una mujer, se cuidan y no muestran tanto su vanidad o la van solapando. En cambio, la vanidad  aparece en la cama, van a decir: “mira todo lo que tengo para hacerte, mira lo que tengo para vos, mira cómo me entrené y cómo me preparé”.
¿Cada hombre tiene una forma de vivir la sexualidad?
Yo hablo de estilos de personalidad, de tipologías. Hablo de personalidades solitarias, extravagantes, desconfiadas, narcisistas o vanidosas, astutas e inestables. También los temerosos, obsesivos, dependientes y negativistas (ver recuadro). Estas personalidades se ven tanto dentro como fuera de la cama. En algunos casos se repiten y en otros difieren.
¿Hay generalidades, cosas que a la mayoría de los hombres les gusta?
Sí. Aunque pensemos que las cosas están cambiando, ciertos estandartes de género se mantienen. El hombre tiende a ser más activo, a llevar la iniciativa y a penetrar. Porque la fuerza de la penetración tiene que ver con un rasgo de dominancia y de virilidad. Por lo tanto, esta es una conducta muy repetida que vemos en los hombres.
Y dejan de lado lo demás…
Claro, como el juego previo, que incluye el sexo oral, el contacto y la erótica. Está dejado de lado por los hombres y se lo minimiza: “esto no es lo importante, vayamos al grano que es la penetración”, dicen. Es una actitud que trae inconvenientes porque el hombre se pone más ansioso por penetrar y hace que la mujer no esté lo suficientemente estimulada por el apuro del hombre. Y se generan problemas en el vínculo.
¿Cambia su actitud según la mujer con la que esté? Dicen que “no es lo mismo la esposa que una prostituta”….
Coincido con eso. Todavía esas cuestiones, esas creencias, están metidas en las cabecitas de los hombres. Y también de las mujeres, porque dicen: “yo no voy a pedir tal cosa, no me voy a mostrar de determinada manera por si piensa que soy una prostituta o si piensa que esto lo aprendí con otra pareja”. Y en realidad, lo que está haciendo es expresar libremente su sexualidad. Sin embargo, hay pautas que todavía condicionan el comportamiento sexual de las personas, tanto en hombres como en mujeres. Por eso, hay hombres que dicen: “yo esto lo puedo hacer con una prostituta pero a mi mujer no puedo pedirle ciertas cosas o no puedo desarrollar con ella una capacidad sexual”.
Entonces, ¿las tipologías de las que veníamos hablando se rompen?…. Al final, ¿no son todos iguales?
Todo depende de la personalidad, de la mujer con la que esté y del sistema de creencias que ese hombre tenga. Hay personalidades que llevan un comportamiento social tal como lo desarrollan en la cama. Y hay otras en las que difieren.
SIGNOS Y SÍNTOMAS

¿Puede haber sorpresas? Por ejemplo, que un hombre subordinado en el trabajo sea dominante en el sexo…
Puede ser que el comportamiento fuera de la cama sea todo lo contrario a dentro de ella. Por ejemplo, un sujeto puede ser temeroso en el trabajo y en las relaciones interpersonales. Pero cuando lo vemos actuar en la cama, sobre todo después de un tiempo de relación y cuando haya entrado en confianza, ahí puede mostrar un gran despliegue sexual.
¿Algo así ocurre con las prácticas sadomasoquistas?
Cuando hablamos de sadomasoquismo hablamos de un estilo de personalidad, sádica, que es más cruel, que tiende a hacer daño y a provocar humillación en el otro. Y, por otro lado, las personalidades masoquistas que tienden a ser más sumisas y a disfrutar cuando el otro las humilla. Es un comportamiento sexual: uno que avergüenza al otro y el otro que siente placer al ser humillado.
Si vamos a tomar un café con un hombre, ¿podemos anticipar cómo va a ser en la cama?
En algunos casos sí y en otros no. Hay algunos indicadores que están en los hombres. Por ejemplo, en los sujetos solitarios, los desconfiados y los extravagantes, es muy posible que así como se muestran en el café se muestren en la cama.
En esa primera charla, ¿las mujeres tienen muchas ilusiones y fantasías?
La mujer se puede hacer la idea, la ilusión, y quedar seducida por ese comportamiento extraño que tiene el hombre. Pero no es un comportamiento extraño, es su forma de ser. Que un hombre se presente diciendo que le gusta la soledad, la sensibilidad, su mundo interno y se recluye escuchando música, para una mujer puede resultar interesante. “¿Qué tipo de hombre es este que me muestra un mundo que no es común en los hombres?”, se preguntará. Entonces puede resultar un misterioso y ser un desafío por conocer. Y, sin embargo, no está pintando una mirada del mundo bohemia o filosófica. Es su forma de ser.
¿Ese tipo de hombre va a ser el más romántico?
En algunos casos puede ser el mas romántico y en otros casos puede ser muy torpe. Porque estos hombres solitarios al no tener tanto roce social no conocen las reglas de cortejo. Algunos quizás han aprendido del romanticismo, poco a poco, sobre todo de su grupo de amigos “de toda la vida” o del trabajo.
¿La manera de besar y acariciar pueden ser signos de cómo será el sexo? 
Puede ser un indicio. Por ejemplo, el hombre desconfiado ya muestra su desconfianza en la mesa de café. El hombre obsesivo también muestra su obsesividad desde el primer encuentro: va a reclamar puntualidad con el horario, va a tener cierta formalidad en su manera de conquistar, va a tomar el café de una forma medida… Hasta se mide el “cincuenta y cincuenta” que hay que pagar después de tomar el café.
¿Es cierto que si besa lindo es buen amante? 
Puede ser, el beso es un indicador de entrega. Puede dar una idea de cómo se va a entregar en la cama. Si sentimos que ese beso tiene un contenido, que hay una intención, un halo de afecto y de romanticismo, es muy posible que después exista entrega en un ámbito más erótico-sexual.
¿Y si el beso no nos gusta?
Hay personalidades, como los obsesivos y los solitarios, que tienen más torpeza para besar. Dan un beso formal, programado y frío. Es el beso del tímido, un hombre que está temblando o se sonroja. Nos está indicando que hay temor, pero ese miedo puede irse. Podemos generar una situación de confianza para que el hombre retraído se relaje y pueda brindarse.
COMPATIBILIDADES
¿Las mujeres se tienen que adaptar a lo que ellos hacen?  ¿O deben tener su propia actitud?
La mujer no se tiene que adaptar. Si se encuentra con un hombre tímido, si ella toma la iniciativa en pos de ayudar al otro, va a ser bienvenido porque va a contribuir a que el hombre se relaje. Así, el sujeto tímido va a encontrar un espacio de entrega y se va a poder brindar. De esa manera, van a desarrollar un lindo encuentro.
¿Y con los hombres súper experimentados?
Ese es el tema. Los hombres astutos son los que quieren dominar. Yo les digo “fálico-astutos” porque son los que piensan: “yo tengo el pene y soy el que domina la situación”. Estos sujetos van a querer llevar las riendas del encuentro. Si la mujer es activa, se van a sentir molestos y van a tratar de que no muestre lo que tiene que mostrar. Son hombres que quieren manejar la situación.
Y en ese caso, ¿qué hacemos?
Algunas mujeres se sienten a gusto con estos hombres que llevan la delantera,  que proponen, que hacen cosas y que logran hacerlas gozar porque ellos dominan y ellas están sometidas a esa situación. Pero hay mujeres a las que no les gusta: ellas quieren participar, tienen muchas cosas por hacer y muchas cosas por pedir. Tienen toda una erótica por desarrollar y con estos hombres no van a encontrar un camino para hacerlo.
Es como una guerra…
Sí, es como una guerra y una competencia. Se lucha y hay una búsqueda de paridad: “bueno, si vos propones esto entonces yo propongo otra cosa”. En realidad, esa competencia debería ser saludable: “bueno, yo te brindo esto, entonces vos brindame tal cosa”. No debería ser competencia, sino reciprocidad, un ida y vuelta. En cambio, cuando los roles se estereotipan se vuelven rígidos: uno siempre domina y el otro siempre se somete.
Si un hombre quiere probarlo todo, ¿lo tenemos que satisfacer?
Hay toda una cuestión de creencias, de factores socioculturales y de mitos que intervienen en el comportamiento sexual. Esto se da, por ejemplo, con el sexo anal. Un hombre que gusta del sexo anal es un hombre que intenta dominar a la mujer. Para la mujer, a veces es un juego sucio o es una conducta de una prostituta.
…Y no lo es…
Para nada. Son creencias que sacan al sexo anal de ser una postura más dentro del juego erótico. Si esto se juega, si es un “vos dominas y yo me dejo”, entonces puede ser muy placentero. Pero siempre y cuando exista un acuerdo y se den las medidas necesarias para que no sea doloroso. Si es parte de un juego, entonces va a haber un cuidado.
HUIDIZOS vs EL PADRE PERFECTO

En la cama, ¿podemos descubrir cosas de los hombres? Si son fieles, si son huidizos, si da para un noviazgo…
Sí, por qué no. Insisto en los hombres más tímidos porque en ellos el miedo se interpone, pero realmente quieren mostrar todas sus capacidades, todo lo que tienen para dar. Entonces, cuando vencen el miedo, muestran lo mejor de sí. Me parece que, entre todas las personalidades, cuando aparece el temor es un buen indicador. Porque está indicando que hay pudor y que ese individuo no puede entregarse, pero lo está intentando hacer.
¿Y conviene alejarse del que “se las sabe todas”?
Cuando un hombre se muestra muy seguro, muy dominante, muy expansivo, me parece que hay que dudar un poco. Conviene alejarse de tanta seguridad, de tanta convicción: “yo se esto, aprendí aquello, mirá todo lo que tengo para vos”. De ese sujeto conviene alejarse porque seguramente quiere atrapar a la mujer, a la víctima de su seducción y, después, adiós. Ese tipo de hombres conquista para reforzar su virilidad, para decir que su virilidad está intacta.  En cambio, el temeroso está para mostrar lo que tiene para la mujer; se está mostrando, en realidad, como un antihéroe.
¿SANTITA O ATREVIDA?

Durante la primera vez con un hombre, ¿qué esperan de nosotras? ¿Hay que ser conservadora y guardar cosas para después?
Hay cierto machismo y cierta conducta pasiva en muchas mujeres que no se animan a decir o no se animan a pedir porque temen ser tomadas por muy experimentadas. Hay muchas creencias y preconceptos que aún se interponen en la relación e impiden la entrega y el disfrute. Yo considero que lo mejor es la libertad.
¿Cómo sería esa libertad?
Hay que romper con las estructuras y dejar de estar pensando en lo que podría pensar el otro. Me parece que hay que liberarse. Todo encuentro sexual tiene que ser placentero, ese tiene que ser el objetivo. No hay que minimizar los encuentros sexuales, hay que darles el valor que tienen como expresión de libertad y de disfrute. También de singularidad, porque cada uno expresa su sexualidad como cada uno es. Somos únicos, entonces nuestra sexualidad también debería ser única. “Esta es mi manera de brindarme sexualmente, yo me respeto y vos deberías respetarme también”. La misma idea debería servir para los primeros encuentros y también para los sucesivos.
Entonces, ¿no hay ser más osadas con el paso del tiempo?
Hay que diferenciar la etapa de conquista de la etapa posterior que hace al compromiso de la pareja. Durante la conquista van a aparecer una de las dos grandes formas de presentación: o la del temor o la de dominación. Después viene el compromiso de sostener juntos la sexualidad. Pero ahí ya aparecen otros componentes que tienen que ver con la responsabilidad, el compromiso y el trabajo placentero para poder enriquecer día a día el vínculo. Ese trabajo no es un gran hecho, sino mínimas satisfacciones.
Pero también aparecen nuevos pedidos, nuevas fantasías…
Y a eso también hay que darle curso. El campo de la fantasía es tan diverso que ayuda a una relación. Hay que compartir las fantasías y verbalizarlas. También cumplirlas, siempre y cuando exista un acuerdo entre los dos. Por ejemplo, traer a una tercera persona o hacer un intercambio de parejas. ¿Por qué no? Si existe acuerdo, todo es posible entre personas adultas. Pero que después no haya reproches: “vos trajiste a alguien más y mirá lo que pasó…” La responsabilidad es compartida.
EN SÍNTESIS
¿Cómo aprovechar su personalidad en la cama y mejorar nuestros encuentros sexuales?
Primero hay que pensar en la singularidad, en que la sexualidad es única. A pesar de que haya parámetros generales de comportamiento, la forma en que cada uno desarrolla su sexualidad y su erótica es personal. Así como somos únicos en todas las áreas de nuestra vida, ¿por qué no serlo con nuestra sexualidad? Debemos ser congruentes con esto: nuestra sexualidad nos tiene que expresar a nosotros. Cuando sentimos que no nos expresa, porque estamos “comprando” un estándar de sexualidad de afuera, haciendo lo que nos dicen que tenemos que hacer, entonces no hay congruencia. Hay que empezar a derribar mitos, construcciones y cosas que ya no nos sirven. La libertad es un valor humano y en la sexualidad tiene que estar. La cama es un espacio para el juego, para complementarnos y para compartir. Tenemos que aprender a ser libres.
12 ESTILOS DE AMANTES
  1. Solitario: indiferente, retraído y enigmático. Qué hacer: incorporar recursos nuevos, pedir y dar placer.
  2. Excéntrico: distante, místico y al borde de la locura. Qué hacer: avanzar intentando ser audaz.
  3. Desconfiado: está a la defensiva y preparado para cualquier amenaza. Qué hacer: brindar lo mejor de una y potenciar la ternura.
  4. Expansivo: inmaduro, seductor y muy sociable. Qué hacer: no subestimar las capacidades innatas, aprender a pedir y a recibir.
  5. Vanidoso: seductor y egocéntrico, es un “dandy”. Qué hacer: mostrar nuestra verdadera imagen y no la que se corresponda con ese hombre.
  6. Inestable: impulsivo, peleador y amenazante. Qué hacer: estabilizar el estado de ánimo y reducir la tensión.
  7. Astuto: siempre busca los beneficios del afuera. Qué hacer: contactarse mediante  el encanto y ser en la cama una verdadera dama.
  8. Temeroso: inseguro, vulnerable y fantasioso. Qué hacer: aumentar la confianza personal y revertir el aislamiento social.
  9. Sumiso: siempre busca complacer a los demás. Qué hacer: ayudarlo a relajarse y a encontrar su propio deseo.
  10. Obstinado: sarcástico, irónico y ordenado. Qué hacer: ayudarlo a evaluar los pros y contras de sus pensamientos.
  11. Resentido: se queja de todo y nada le viene bien. Qué hacer: pensar en el “aquí y ahora” y aprender a reírse juntos.
  12. Sufrido: tiene una mala visión de sí mismo. Qué hacer: decirle que el placer y el dolor forma parte de la vida de toda persona.
TIPS PARA EL BUEN SEXO
-         En la cama concéntrate en el placer y deja de pensar si estás haciendo lo que tu compañero quiere que hagas.
-         El teléfono no tiene sexo. No sirve pensar que el hombre es el que debe llamar. No convertir un llamado en un rodeo.
-         No esperar a que el otro toque lo que nos gusta. Nuestras manos también son guías.
-         Atrévase a proponer o elegir el lugar. “Esta vez me toca decidir a mi”. No sucumbir o dejarse llevar por la seguridad (real o aparente) del otro.
-         No use patrones o supuestos para valorar a las personas. Cada relación es un mundo a descubrir.
-         Todo el tiempo que le dedique al juego previo será en beneficio del mutuo placer.
-         Si se animas a hablar de sus fantasías, no se prive de hacerlo. Si el otro pone reparos, limítese a jugar con ellas en su cabeza.
-         No atenerse a inhibiciones o a esperar la “luna en Venus” para hacer el amor. Avance intentando ser audaz. La retracción nunca será buena aliada.
-         Aprenda que la única manera de acercarse al otro es estar atento al otro.
-         Acepte que la sexualidad no debe estar atada a ninguna norma, más que el acuerdo y respeto mutuo entre sujetos adultos.


martes, 26 de agosto de 2014

El masaje tántrico al detalle

Pareja disfrutando de un masaje mutuo
Pareja disfrutando de un masaje mutuo

¿Qué es el masaje tántrico? ¿Qué tipos de masajes tántricos existen? ¿Cuáles son sus beneficios? Puede que en alguna ocasión estas y otras preguntas similares hayan pasado por su mente. A continuación vamos a intentar darles respuesta y revelar algunos aspectos desconocidos del masaje tántrico.

Qué es el tantra


El tantra es una forma de entender la vida, de desarrollarnos como personas y de relacionarnos con el mundo. Se trata de una tradición filosófica que surgió hace 5.000 años, en torno a los territorios que hoy ocupa la India. A través del tantra la persona aprende a realizarse, a alcanzar su camino personal, utilizando su energía y el deseo sexual.

Con el masaje tántrico se puede alcanzar el placer máximo
A través del conocimiento de los Chakras, las personas pueden conocerse a sí misma y relacionarse con el orbe. El sexo, como energía espiritual, se convierte en una herramienta para alcanzar la perfección integral del ser humano. La mayor parte de la energía de nuestro cuerpo no se utiliza, está en estado latente. Sin embargo, utilizando el placer y los masajes eróticos, como instrumentos y motivación, podemos evolucionar, conocernos a nosotros mismos, conocer mejor a nuestra pareja y disfrutar plenamente del sexo.

En qué consiste el masaje tántrico


El masaje tántrico es una de las herramientas utilizadas por el tantra para alcanzar la plenitud personal. Se trata de masajes eróticos que despiertan el deseo sexual y vigorizan las relaciones de pareja. El tantra considera que el cuerpo humano es un templo sagrado y el sexo la expresión del coito divino. El masaje tántrico ofrece la posibilidad de alcanzar el placer, propio y de la pareja, de una forma rápida y eficaz.

Joven dando un masaje en los pies a su chica
Joven dando un masaje en los pies a su chica

Gracias a los masajes realizados en zonas eróticas del cuerpo se llega a un estado de relajación física y espiritual, además de un profundo sentimiento de bienestar. El sexo es el camino hacia la relajación y el descubrimiento de uno mismo, una forma de encuentro con lo sagrado a través del placer.

Dentro de los masajes eróticos existen dos tipos: el masaje lingam, que hace referencia al pene, y el masaje yoni, que debe su nombre al sexo femenino. En el masaje tántrico es una forma de practicar sexo que fortalece los vínculos de la pareja; rompiendo las barreras, miedos y obstáculos que pudieran existir entre los dos.

Lingam, masaje tántrico para hombres


Masaje lingam es el nombre sánscrito para llamar al masaje realizado al hombre. Se trata de un masaje erótico destinado a impulsar el deseo sexual y aumentar el placer. El masaje lingam no persigue el orgasmo o la eyaculación, sino una forma de placer basado en la activación de las zonas erógenas masculinas a través de masajes eróticos.

Cómo hacer un masaje lingam


Previamente a la realización del masaje lingam, el hombre ha de ejercitar la meditación y relajación de cuerpo y alma. En esta preparación es fundamental la ayuda de la pareja. Se debe crear un ambiente íntimo, con velas aromáticas y música relajante. El hombre se recuesta entre cojines, desnudo, mostrando su sexo. La pareja comienza a aplicar suaves caricias por todo el cuerpo: torso, brazos, piernas... hasta alcanzar la zona genital.

Un masaje erótico en el que puedes conocer mejor a tu pareja
A continuación comienza el masaje erótico propiamente dicho. La pareja realiza caricias en torno a la zona genital, incluyendo el pirineo. Este punto es muy importante en el masaje lingam, de hecho se le conoce como punto sagrado. A él volveremos frecuentemente, alternando con caricias del pene y los testículos. Habrá que variar la frecuencia, presión e intensidad de las caricias. El sexo del hombre debe ser tratado como un fruta madura, acariciando y tocando con fuerza y suavidad alternativamente.

Durante el tiempo que dura el masaje lingam es posible que se pierda un poco la erección, sin embargo esto no debe preocuparnos, es normal debido a los cambios de presión. Lo importante es mantener el clímax y las miradas. Hay que recordar que el objetivo del masaje lingam no es la eyaculación, sino que se alcance un elevado nivel de éxtasis y placer. Para alargar el momento del orgasmo se puede recurrir a la zona perineal, realizando caricias en forma de círculos y aplicando suaves presiones.

Mujer dando un masaje en ropa interior a su chico
Mujer dando un masaje en ropa interior a su chico

Todas estas caricias y tocamientos en las diferentes zonas genitales del hombreconcluirán definitivamente con el orgasmo. Cuando este se produzca es importante mantener las miradas y que el hombre mantenga una respiración suave. Se trata de que sea un momento extremadamente placentero.

Yoni, el masaje tántrico para la mujer


La mujer tiene más zonas erógenas que el hombre, por lo que el masaje yonies diferente. En este masaje tántrico se procura la liberación mental de la mujer, lo que se consigue aplicando caricias y excitando a la pareja. Al igual que en el masaje lingam, el orgasmo no es el objetivo, sino una consecuencia deseable.

Cómo realizar un masaje yoni


En el masaje yoni el cuerpo ofrece más zonas eróticas, por lo que se comienza realizando masajes y caricias por el abdomen, pechos y muslos de la pareja. Esta debe permanecer desnuda y recostada, en un ambiente íntimo, con una luz suave y un hilo musical de fondo.

Para evitar que la sequedad vaginal pueda producir irritación se pueden utilizar aceites o lubricantes durante el masaje yoni. Con su ayuda se acaricia el yoni, vagina, realizando círculos y movimientos sinuosos que activen el sexo femenino. Una vez que el flujo de la pareja permita más movimientos se puede continuar acariciando los labios interiores, con mucho cuidado.

El masaje yoni es la modalidad del masaje tántrico creado para la mujer
Aunque no es usual, se permite que la mujer se toque y acaricie los pechos mientras su pareja la masajea e introduce poco a poco los dedos dentro de ella, acariciando el interior de la vagina. Durante el masaje modificaremos la velocidad e intensidad de las caricias, controlando de esta forma la excitación de la mujer.

El Punto Sagrado de la mujer es el denominado punto G, muy importante en el masaje yoni. Para alcanzarlo hay que girar la mano, colocando la palma hacia arriba, e introducir el dedo corazón en la vagina. El punto sagrado es una zona esponjosa que se puede detectar con el dedo por la diferencia de textura. Una vez localizado se aplican suaves movimientos circulares con el dedo.

Llegado a este momento es posible que la pareja tenga un orgasmo. Si fuera así se debe mantener un movimiento suave para alargarlo al máximo y acrecentar la excitación, al tiempo que se mantiene la mirada con la pareja.

Beneficios del masaje tántrico


El masaje tántrico, lingam y yoni, reactiva la energía del cuerpo y aumenta el apetito sexual. Además permite conocer nuevas zonas erógenas y romper fronteras en la pareja, creando fuertes vínculos afectivos. Los masajes eróticos ayudan a disfrutar del sexo, a relajar el cuerpo y la mente y a mantener el control sobre uno mismo.


Cómo dar un masaje tántrico a un hombre

Aprende a dar un masaje tántrico a un hombre para aumenta la energía y deseo sexual. Iníciate en la práctica del sexo tántrico y disfruta con tu pareja.
El sexo tántrico se trata de estimular el cuerpo de ciertas formas para alargar el acto sexual. Si quieres iniciarte en la práctica, aquí te decimos cómo dar un masaje tántrico a un hombre. Despierta pasiones en tu pareja de una manera diferente.
Primero, conoce el cuerpo de tu pareja. Debes identificar el glande, tallo, escroto, frenillo, testículos, próstata, etc.
Para dar un masaje tántrico a un hombre debes estimular todos sus sentidos. Es decir el tacto, gusto, olor y oído. Utiliza lubricante y, con una mano estimula el glande mientras con la otra estimula entre el escroto y el ano.
Mantén el contacto visual y dile al oído unas cuantas frases candentes. Hazle caricias en forma circular y presionando suavemente.
No olvides que dar un masaje tántrico a un hombre no se centra solamente en la zona genital. También puedes estimular su torso, brazos, piernas y glúteos.