Sexologa Clinica

Sexologa Clinica
Psicoterapeuta.

viernes, 29 de agosto de 2014

Que nada te impida tener placer sexual

Existen muchísimas circunstancias personales y del contexto que pudieran obstaculizar la meta de compartir sexualmente en pareja; Sin embargo,  si se sienten dispuestos y guiados por el impulso sexual para aventurarse hacia lo erótico, considera estos tips, que espero te sirvan para afrontar las condiciones sexuales más adversas:
Cuando se trata de la primera vez con un nuevo amor:
Intenta recrear y ofrecer aquellas movidas sexuales con las cuales te sientas segura y en control de la situación. También puede ayudarlos con la actividad coital, las posiciones sexuales en las que él esté arriba; por lo menos durante este tiempo permítele tomar el control del movimiento, mientras sigues imaginando el siguiente paso donde tú le ofrezcas otro truco erótico que sepas.
Si el encuentro coincide con el clímax de tu ciclo menstrual:
Siempre y cuando te sientas de ánimo, y los malestares no superen tu nivel de deseo sexual, pueden aprovechar el momento del baño, ya que constituye el mejor escenario para controlar posibles accidentes; sin embargo, la idea es que puedan mantener la acción de la cintura para arriba, para evitar desviar la atención hacia toda la actividad que mantiene tu útero.
También es cierto que muchas parejas aprovechan estos días para la actividad coital por el supuesto bajo riesgo de embarazos, pero recuerda que aún existe riesgo si la menstruación constituye el único “método anticonceptivo”.
Además, existe literatura que apoya la idea de mantenerse sobre la cama acomodados en la posición de la cuchara con una pierna tuya elevada, mientras él se ubica medio de rodillas y penetra desde atrás, en este caso para enfocar la atención en el movimiento. Coloca alguna toalla que sirva de base para reposar tu cuerpo.
Cuando tienes resaca:
Si el malestar se concentra en un fuerte dolor de cabeza, prueba experimentando un buen orgasmo; puedes optar por las posiciones sexuales donde te sientas sobre su pene dando la cara a sus pies, mas que vaivén trata de acoplar profundamente los genitales, generando roce directamente sobre tu clítoris con su pelvis y, si tu flexibilidad lo permite, trata de descender tu torso hasta pegar el pecho en sus piernas, estirando las tuyas hacia sus hombros.
Cuando no quieras estar cara a cara (al despertarnos, antes de cepillarnos, maquillaje estropeado):
Invítalo a probar la posición de la carretilla, acostándote boca abajo, elevando un poco tu pelvis; él puede sujetarte por las piernas, y penetrar desde atrás directamente tu vagina.


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