Sexologa Clinica

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Psicoterapeuta.

jueves, 19 de junio de 2014

Te gusta la forma de besar de tu chico?

Un beso puede definir el comienzo de una relación o ser precisamente la cláusula que rompa el contrato y haga que no quieras ver al tipo ni en pintura. Pero ¿qué pasa si somos nosotras las que no besamos bien? (Pff, obvio no) Pero siempre esa área se presta a inseguridades porque no es algo que podamos medir por nuestra cuenta o consultárselo a alguien que no sea el que nos besa o nos dejó de besar. Hay quienes afirman que saber besar es una ciencia, para otros es más un tema de energía y química, pero no hay que negar que un buen beso nos da como un sacudón, una sensación de que te elevas y que el tiempo se detiene… pero antes de ponernos hot o cursilonas, vamos al grano. Si aún no te han dicho que tus besos son irresistibles o inolvidables, acá te enseñamos la forma de averiguarlo:
Tu novio no te suelta: Te pide un beso y otro, y otro, y otro. Si no puede dejar de besarte, es porque hay algo que estás haciendo muy bien. No babeas: Hay gente que cuando besa, se babea y eso es asqueroso. No hay nada peor que tener que secarte la barbilla después de un beso largo que tuviste que haber disfrutado. Hay gente que no lo controla su salivación para nada y en vez de sentir que te acaban de besar, sientes que estabas tomando agua de un bebedero. No hay pelea de nariz: No es lo ideal que sus narices choquen: duele, distrae, hay risa incómoda y no lograron besarse como querían. Usualmente, cuando hay química, son pocos los besos que te toman por sorpresa… uno como que siente que por ahí vienen, así que no debería existir una colisión nariz-nariz, si pasa, hay algo mal. Cuidas tu boca: Labios hidratados, sin pellejitos, dientes limpios para las sonrisas pícaras, nada de residuos de comida, buen aliento. Son cosas básicas, pero que al momento de un beso, ¡se agradecen demasiado! Por muy sexy que se vea una boca de lejos, si al abrirla parece una cueva de murciélagos, Sanseacabó. Tienes buen ritmo: Si hay sincronía: si él intensifica y tú intensificas o ambos le bajan dos a la pasión al mismo tiempo, el beso es divino. Esto es, quizás, lo más difícil de alcanzar; en algunos casos contados sucede desde su primer encuentro. Si es así, ¡no sueltes a ese hombre y tú continúa así! Tienes claros los agarres: ¡Ojo, no pienses mal! Los agarres de pelo, de cuello, la mano en el pecho… son movimientos que se te dan y que tienes fríamente calculados. Aprovecha y sigue tus instintos. Estás segura: Si estás convencida de que besas bien, lo vas a proyectar y le vas a plantar el beso de su vida a ese hombre. Cuando uno tiene las cosas claras, transmite demasiada confianza y eso es sexy, sexy, sexy.

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