Sexologa Clinica

Sexologa Clinica
Psicoterapeuta.

jueves, 26 de junio de 2014

Preparada para una nueva relacion

  1. Define tus sentimientos. Debes saber qué es lo que sientes para saber que puedes dar y que no. Si estás confundida, reconócelo y date tiempo para desenvolver ese “costal de anzuelos” que tienes en la cabeza.
  2. Hazte preguntas: ¿Me imagino en un futuro al lado de esta persona? ¿Me siento atraída por él? ¿Esa atracción es suficiente para que nazca una relación? Apela a tu sabiduría interna, ello te ayudará a disipar las nubes y a mirar con menor confusión la situación.
  3. ¿Miedo a qué? ¿A quién? Identifica tus miedos y enfréntalos antes de acercarte de una forma más profunda a otra persona. Cuando guardamos los miedos del ayer, los volvemos a materializar con la relación del mañana. Reconoce tus miedos y domínalos: si no dominas tus miedos, son ellos quienes te dominarán a ti.
  4. Las situaciones negativas no tienen por qué repetirse. Si en el pasado te mintieron,  te traicionaron, te usaron,  te hirieron, eso no quiere decir que vaya a repetirse. Afortunadamente no todas las personas son iguales, ahora estas ante un ser diferente, no quieras asemejarle a otras personas que han estado en tu vida.
  5. Dialoga con tu nuevo hombre. Cuéntale de tus sentimientos, de tus expectativas, de tus frustraciones… seguro que si la posible relación parte de un entendimiento mutuo, tendrá más probabilidades de prosperar.
  6. Ve paso a paso. No te presiones, no te dejes presionar. Muchas relaciones inician con el pie izquierdo simplemente porque una de las partes impone su voluntad, puesto que pareciese ir en un monoplaza de la fórmula uno. El amor necesita de tiempo, no alteres tu ritmo, si necesitas tiempo para pasar al siguiente nivel, has que tu pareja lo sepa, si te ama sinceramente lo entenderá e incluso disfrutará de ello.
  7. Conoce para, llegado el caso, decir “no gracias” con fundamentos. Muchas veces se nos escapan seres maravillosos de nuestras vidas por andar con prevenciones vanas que buscan a un príncipe inmaculado. Los demás no tienen que ser como tú quieras que sean, conoce y luego evalúa.
  8. Sólo importas tú y lo que piensas y sientes. No te angusties por el qué dirán, nunca tendrás a todos satisfechos, así que ni te preocupes por ello. Haz lo que piensas, di lo que sientes y camina por el sendero que crees más pertinente.
Inicias una nueva página de tu vida, llénala con un episodio lleno de amor que se dibuja con la tinta de la esperanza. Y si es adecuado para ti, comprométete, enamórate y defiende con el alma al ser que cada vez que te mira convierte sus ojos en dos luceros de indescriptible brillo, a través de los cuales te dice que te amaría de una y mil formas por incontables primaveras.

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