Sexologa Clinica

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Psicoterapeuta.

martes, 11 de marzo de 2014

¿tienes Celos? Aprende a controlarlo

Los celos dentro de la pareja pueden acabar en una ruptura si no se consigue controlarlos.  Una pareja puede llegar a romper por los celos
Cómo identificar a un celoso patológico
Desconfía de todo.
Baja autoestima y gran inseguridad.
Necesidad de controlar todo lo que le rodea.
Revisa continuamente los objetos personales de su pareja.
Sus celos vienen provocados generalmente por creencias imaginarias.
Duerme poco.
Busca constantemente evidencias de infidelidades (ropa ajena, un olor a un perfume extraño).
No hay que confundir los celos con amor. Son muchas las parejas que no saben diferenciar una cosa de la otra. Los celos pueden llegar a convertirse en una patología y terminar en una ruptura traumática si no se aprende a controlarlos.
A veces confundimos estar celosos/as con querer mucho y bien a nuestra pareja. Y en cambio, cuando los celos pasan de una cierta intensidad, duración y frecuencia y surgen sin causa justificada, agotan a ambas partes y pueden provocar la ruptura de una relación.
Los celos se definen como un estado de ansiedad ante el miedo de perder algo que se posee, se cree que se tiene o se debiera tener. También se entiende como el temor, la irritación y la envidia ante la presencia o actos de un rival que amenaza el afecto o la posesión de la persona a la que queremos. Las personas celosas no solo lo son con sus parejas, también con hermanos, padres o compañeros de trabajo.
Los motivos por los que somos celosos pueden ser varios. En general se deben a problemas de seguridad personal, experiencias negativas pasadas, a diferencias de percepción sobre lo que es una relación monógama con respecto a nuestra pareja y a veces a ciertos trastornos de personalidad.
La genética también puede influir, pero "la experiencia vital y nuestra forma de entendernos a nosotros mismos y a nuestro entorno es fundamental", añade la experta.
Pero en su justa medida pueden convertirse en mecanismos de defensa para apuntalar una relación e impedir la intromisión de terceras personas que puedan tener un efecto desestabilizador.
El problema viene cuando los celos son muy frecuentes, muy intensos, muy duraderos y surgen sin ningún motivo. Estos son los llamados celos patológicos, que producen gran sufrimiento en ambas partes y suelen conducir al agotamiento de la relación.

Si esto sucede, ¿qué podemos hacer? Existen varias estrategias para controlar los celos.
1- Evitar pensamientos destructivos sobre uno mismo y sobre la relación y cambiarlos por otros de seguridad y confianza.
2- Procurar ser tolerante y dejarle espacio a la otra persona, evitando ser controlador.
3- Hablar con alguna persona cercana para que nos aporte otro punto de vista y podamos también verbalizar lo que sentimos.
4- Reflexionar sobre lo que nos ocurre y tomar verdadera conciencia sobre si tenemos motivos para sentirnos así.
5- Evitar las amenazas y culpabilizar a alguien sobre lo que sentimos.
6- Evitar ser trágicos a la hora de asumir que nos sentimos celosos.

Si logramos controlar estos impulsos, las sensaciones normales de celos que todos hemos experimentado alguna vez nos pueden ayudar a cuidar y apreciar el amor del otro sin darlo siempre por supuesto.

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